Tirando Cuerda

Torrecillas: El Filo

Atención, si te gusta escalar a vista, este texto incluye mucha info sobre la escalada misma.

Sábado 20 de junio, 2026, estoy durmiendo en el sillón, mi madre está de visita, así que, por supuesto, le dejé mi cama. Escucho una llamada, es Lucas llamando para despertarme, son las 6:30, no escuché mi alarma de las 6:00. Ayer salimos a cenar con mi madre; aún se siente. Parto veloz, tengo todo listo, mochila, equipo, me falta la frontal, por suerte la encuentro rápidamente en la mochila, sigue ahí desde el finde anterior.

Mañana fría, pero menos de lo que se espera para una mañana de junio. Voy caminando al metro, 6:50 ya estoy en U. de Chile partiendo a juntarme con Lucas y el Ale. Partimos desde metro Chile España ahora que al dueño del auto se le ocurrió transformarse en ñuñoino. Como siempre, un agrado ir con estos dos, con su capacidad infinita de hablar, diria los tópicos, pero la verdadera habilidad que se les fue dada es la de encadenar palabras una tras otra.

Nos ponemos a hablar del pegue, llevo motivándolo desde el año pasado, así que me comprometo a abrir el primer largo y más duro, un 10d de placa de adherencia según el topo, el cual nadie quería abrir, pero a cambio pido o el largo dos o el tres, el manjar de la ruta, el mismísimo filo. Los chicos se pelean por quién abre el largo cuatro, el cual no se destaca mucho, hasta donde sabemos, es un largo corto para salir a los trepes que te llevan a la cumbre. En fin, no queda nada decidido más allá de que yo abriré el primero.

Aproximación

Llegamos al manzano, siempre es lindo estar en el cajón. Esta vez nos quedamos en el estacionamiento de las palestras, el fin de semana pasado terminamos el pegue con el Ale recibiendo la noticia de que le habían pasado un parte por mal estacionado en el pasaje donde siempre nos quedábamos. El cartel de no estacionar creo que aún tenía el plástico de fábrica.

La caminata transcurrió sin ningún problema; había dudas de cómo estaría Lucas, siempre le ha gustado alegar en las aproximaciones y ahora tenía el derecho que una rodilla operada le confiere a alguien en este tipo de situaciones. Todo normal, más allá de que es su clásica búsqueda de justicia; los chicos pelearon unos diez minutos por quién llevaba un ATC. Al parecer, el peso de un ATC en la mochila es decisivo en cómo se siente la mochila.

Cuento corto: Llegamos veloces al campo base, repartimos el equipo; yo fui a liberar una carga no deseada que me acompañó en el camino, carga asociada a la cena con mi madre. Nos pusimos los arneses y partimos hacia la pared.

Largo 0 5.wtf

La ruta del filo va por una evidente formación rocosa en forma de cuña que se puede ver en la pared. Para llegar a esta, primero hay que hacer un largo antes de partir. En el ansia de escalar, apenas vimos un arbolito y una chapa, como declara el topo, partimos con la escalada. Primer error, siempre es mejor asegurarse de por dónde va la vía; esos 5 minutos en el suelo pueden ahorrar mucho escalando. Bueno, partimos por otra línea de chapas que no están en los topos, me encantaría saber qué ruta es, justo a la izquierda del filo, chapas lejos, pasos comprometidos, roca mala, nada agradable, pero tampoco difícil. En esto que voy abriendo ese largo, Lucas nota nuestro error y me sugiere bajar, yo estoy de acuerdo y bajo para partir la ruta de manera correcta. Dejamos una runner pensando que la podríamos recuperar cuando escalemos la ruta, aún debe seguir ahí esa runner, si no, ojalá algún pirata de la roca la pueda disfrutar.

Moraleja, por apurados, perdimos una hora y una runner, barato en el contexto de escalada. Siempre son buenas estas lecciones.

Largo 1 5.10d con sabor a 11.

El primer largo parte desde un arbolito, justo al lado del árbol está la primera chapa, importante, si no hay chapa, no es.

Ahora sí, finalmente estamos en la ruta correcta, me preparo, me va a asegurar el Ale, tengo todo el material, ya calenté cuerpo y mente con el largo cero, toca partir.

El largo parte en un aplome con buenas manos con chapas alejadas, pero llegando a la segunda o tercera chapa, no recuerdo bien, hay un paso comprometido, pasito de adherencia que a mi gusto está innecesariamente mal protegido. Si la chapa estuviese 30 o 40 cm más a la derecha, se podría clipear de las manos buenas, pero no, hay que hacer el paso primero, cosas de Torrecillas. Me lo tomo con calma, me aproximo lento, un paso adelante, un paso atrás, hasta descifrar la secuencia con la que me siento cómodo; finalmente, hago el paso y aquí parte lo interesante. El largo sigue por una fisura desplomada con muy buenas tomas, pero de mucha posición; son otras dos o tres chapas de eso y tienes que salir por la izquierda. Lo lógico, lo que pide el cuerpo, es seguir por la fisura, pero la línea no te da ese gusto. Luego la escalada se vuelve de placa aplomada, en general con buenas tomas, hasta que llegas a una sección donde se ven dos opciones, una fisura aplomada por izquierda de buenas tomas o un verdadero tobogán vertical con un perfil de acero oxidado como chapa, la cual no está fácil de clipear. Hay un video de Germán Vicencio en el que se le ve muy cómodo en ese paso, no es mi caso.

Aquí cometo un error: viendo que ese era el único perfil de acero y que la línea evidente era por izquierda, tomo ese camino con esperanza de encontrar las chapas nuevas que no veía. Sigo esa ruta y conecto con la misma que nos equivocamos al principio, encuentro una chapa, me clipeo, pero lo que sigue se ve tanto o más complejo que el paso del tobogán. Tomo mi tiempo, respiro y decido que lo mejor es desescalar, que avanzado por esa sección fácil y resolver el tobogán.

Me costó sus minutos ver cómo clipear esa cinta, son regletas pequeñas y pies malos, pero finalmente encuentro una posición abierta de piernas, la junto a una regleta media lateral y logro clipear. De aquí en adelante, con la seguridad de estar clipeado, me la juego por hacer el paso en libre. Para mí mismo me diré que si intento ese paso 10 veces, me caigo 6-7. Terminé pasando con una regleta muy mala de izquierda y palmeando en empuje unas adherencias con derecha, la cosa es que pasé, pasé en libre como me gusta. Luego de eso, unos trepes sencillos y la terraza con la reunión.

El largo que solo debía ser la entrada a la ruta fue una verdadera batalla.

Me pongo a asegurar a los chicos; llegan destruidos, encontrando el largo durísimo y sospechosamente dispuestos a que yo me quede con los largos "manjares". Por mi lado, yo ya estaba pagado con esa batalla, pero bueno, tocó abrir el largo dos igualmente.

Largo 2 5.10b-c

El filo largo dos, ahora sí es el filo. Este largo es el primero en que vas realmente por el filo; partes montándote por tomas buenas a una chapa alejada de la reunión. Al montarse, parte una secuencia vertical algo demandante, con pocas pero buenas manos algo alejadas, como soy largo y flexible, me costó un poco descifrar la secuencia, pero nada que no me dejara pasar. Luego vas por una placa de buenas tomas, hasta que llegas a un pequeño paso de desplome, desde abajo impone. La placa que sale de ese paso se ve vertical. El paso tiene una fisura que funciona como un lateral romo o, bueno, si le encuentras algunas regletas que tiene la roca, subes por esa fisura y tiras un pie alto izquierdo, por suerte la placa es aplomada. Te paras en ese pie y lo que sigue vuelve a ser una placa de las que me gustan, ligeramente aplomada con muchas regletitas y opciones de pie.

Llego a la reunión, la única área de la ruta, aseguro a los chicos, suben sin mayor problema. Siguen muy generosos y me conceden también el largo 3. Aquí ya parten las bromas, de lo agradable que es escalar en un guiado, qué rico es ser mochila, etc. Lo que es yo, ya me había calmado del largo 1 y contento de escalar ambos largos del filo.

Largo 3 5.10c

El largo más sostenido de la ruta, este realmente va por el filo. Vas tomando el borde, el cual forma un ángulo agudo, en el cual, si te asomas, ves vacío total.

La placa por la que vas no ofrece ni buenos pies ni buenas manos. Por esto mismo, al tener manos buenas, un constante lateral izquierdo, la puerta es prácticamente constante. Sin querer arriesgar este largo, no lo logré escalar en libre, quedará pendiente para otra ocasión.

Luego de un pequeño crux vertical o casi desplomado de manos precarias, el largo termina en una sección de 10 metros muy disfrutable en buenas manos que termina en una cómoda terraza donde está la R3.

Aseguré a los chicos que subieron peleando con el filo, creo que ganó el filo y es aquí donde el Ale ve que el animal es manso, así que saca su lazo y se dispone a escalar el último largo. Viéndolo ahora, lo escalo solo para poder molestar al Lucas, un hombre visionario.

Largo 4 5.10a

Contradictoriamente, este largo es corto. El Ale lo abre sin muchos problemas para llegar a nuestra última reu. A mí me tocó escalar de segundo sin sentir ni las manos ni los pies. Lo que hasta el momento había sido un día muy agradable se empezó a transformar en un día frío.

Terminamos de escalar el largo y nos quedaban los trepes.

Trepa y salida a cumbre

Aquí el Ale revivió, luego de haber abierto el último largo, se dispuso a abrir la salida por los trepes. Hay una pequeña pasada expuesta que preferimos proteger, aseguró al Ale desde la última reu para el paso, y el artista dibuja una obra de arte en un árbol para asegurarnos a Lucas y a mí.

Salimos del trepe y la tarde empieza a prometer una puesta de sol envidiable, las que antes acariciaban la sierra del Ramón empiezan ahora a pasar por sobre nosotros.

El frío es palpable, el viento trae y se lleva las nubes, formando claros y oscuros. Nos refugiamos a disfrutar de un pancito, mención honrosa al pan del Lucas, digno de un chef.

Esperamos la puesta de sol, la cual no llega, y empezamos a bajar. Entre el frío y la cena con mi madre, la naturaleza vuelve a llamar. En un momento me desvío del camino para encontrar un lugar, ojalá privado y con buena vista. Es aquí donde llego al pináculo de esta aventura y planto dos pinos viendo una maravillosa puesta de sol. Impagable.

Al bajar, nos cruzamos con otra cordada que venía de "Tres Monos", ruta la cual está pendiente por el momento. Conversamos un rato y pedí los clásicos papeos.

La tradición

Como dicta todo buen pegue en el cajón, bajamos sin novedad y es momento de festejar con la clásica Wow Box del KFC de Las Vizcachas. Nos volvimos a encontrar con la cordada de Torrecillas, esta vez los papeos los dimos nosotros. Nos falta para ser expertos escalando, pero en el KFC conocemos todos los trucos.